La muerte del cobayo
-¡Dale Nacho anímate, agárralo, no te hace nada!-.El niño lo tomo temeroso entre sus brazos. - Pero agaralo bien ,se te va a caer-. Y así fue el cobayo se deslizo entre las manos del pequeño. - Viste te lo dije no sabes tenerlo-. -No te enoje Lau, me daba miedo-. - Pero si no te hace nada, es mansito, mírame a mí-. Entonces ella lo tomo entre sus brazos y lo meció como a un bebé-. Ahora lo voy a dormir y vamos a tomar la chocolatada que mamá esta preparando. Y así transcurrió la tarde entre juegos, chocolatada y algunos que otros caramelos que Nacho extraía de su mochila. Antes de la cena la madre del pequeño vino a buscarlo, no querían despedirse, pero era tarde. La cena estaba casi a punto y la familia volvía a su rutina diaria. -Poroto esta triste mami, papá arregla mis chiches y mamá cura, cúralo mami-.La madre lo acaricio un rato y luego dijo- Se va a poner bien, déjalo descansar, es porque ustedes lo asustan, lo tienen de aquí para allá,! pobre bicho!, ahora vamos a...